jueves, 27 de enero de 2011

En busca de Bolívar
RICARDO GIL OTAIZA | EL UNIVERSAL
jueves 27 de enero de 2011 03:40 PM
Escribo con la piel todavía erizada por la emoción, conmovido aún por el reencuentro con el Libertador luego de haber finalizado la lectura del libro En busca de Bolívar (Grupo Editorial Norma, 2010), del escritor William Ospina, ganador del Premio Internacional de Novela Rómulo Gallegos con su obra El país de la canela. He disfrutado tanto de la lectura de este libro como en sus días me extasié con El general en su laberinto, de Gabriel García Márquez, que narra los últimos días de Bolívar camino de San Pedro Alejandrino, y al cual he regresado una y otra vez en estos últimos veintidós años, repitiendo siempre el goce de la lectura.

En esta oportunidad le correspondió a otro colombiano, William Ospina, deslumbrante y talentoso narrador y ensayista, reconciliarnos con la figura de Simón Bolívar, y devolvernos al camino de la comprensión de su gigantesca obra como soldado, estadista, legislador, pensador y ciudadano. En lo particular, el libro de Ospina me reconcilia con una figura a la que se ha tergiversado en aras de un proyecto político hegemónico, desluciendo de manera aparatosa e injusta el inmenso legado de este ilustre caraqueño y latinoamericano, quien entregó su tranquilidad personal y sus bienes de fortuna a la causa de la independencia americana y por la unidad de varias naciones hermanas, que hoy está muy lejos de ser recuperada.

Echando mano del ensayo libre (deslastrado de citas y de autores) nos acerca el autor los episodios más emblemáticos en la vida de Bolívar, sin caer en lugares comunes y haciendo aportes que de alguna manera nos muestran a un héroe desde el ángulo de la admiración y del respeto, aunque exento de las normales ansias apologéticas de parte de quien descubre deslumbrado un nuevo rostro a un personaje, y desea mostrárselo al mundo. El Bolívar de Ospina no es el héroe acartonado e invencible de tantos otros autores, que de alguna manera pueblan nuestros manuales, sino la historia del hombre de talento en busca de un destino continental y planetario. Más que un hallazgo como ensayista y estudioso del tema, el autor nos presenta un texto en el que vamos descubriendo a la figura universal de un ser que no dio tregua a su cuerpo ni descanso a su espíritu en pos de un ideal libertario, que lo llevó a la más alta realización como militar y como estadista, pero sin escapar a un humano destino: inmensas tragedias personales, errores garrafales; decisiones que vistas bajo la lupa de nuestros tiempos, resultan abominables e inhumanas.

Contrario a lo que algunos podrían suponer, no es el deseo de William Ospina el desacralizar al personaje; todo lo contrario, utiliza poderosas herramientas estilísticas (capítulos breves y contundentes, un lenguaje rayano en lo poético y la extrema sencillez de la exposición), así como información apegada a los hechos históricos, para entregarnos al Bolívar épico, al gestor de la epopeya, al padre de varias naciones, al artífice de la Gran Colombia, en su más sólida imagen del más relevante personaje americano y una de las figuras universales de mayor peso de todos los tiempos. Por tratarse de un ensayo histórico, coteja el autor al Bolívar que nos desvela en sus páginas, con el personaje biografiado por Lynch o por Masur, o con el prosaicamente desfigurado por Marx, para mostrárnoslo íntegro, más fuerte y actual que nunca, paseándose por las calles de nuestras urbes buscando una razón para comenzar de nuevo con la tarea pendiente desde hace casi doscientos años.

En busca de Bolívar, es —¿qué dudas caben?— el más original y hermoso homenaje que intelectual alguno haya hecho a Bolívar en los últimos años. Como bien lo expresa el editor es "una magnífica pieza literaria" (amén de un volumen impecablemente editado), que nos devuelve al Bolívar héroe y al Bolívar ciudadano en un momento crucial para su Venezuela natal y para la América Latina, que aún no despiertan de sus letargos y se empeñan en seguir transitando por los mismos errores.

rigilo99@hotmail.com


miércoles, 10 de noviembre de 2010

El Azote de Dios

El azote de Dios
RICARDO GIL OTAIZA | EL UNIVERSAL
jueves 4 de noviembre de 2010 03:04 PM
Pocas cosas se pueden comprender hoy en la Venezuela del siglo XXI, sobre la base de la razón, a no ser que metamos todo en un mismo saco de gatos y digamos con espanto que la nación está siendo devastada por este "azote de Dios" llamado "revolución". Pareciera una figura literaria lo que voy a expresar; pero no, es la realidad, es lo literal: todo, absolutamente todo lo que cae en las manos del Gobierno es destruido, arruinado, devorado, llevado a su expresión nefasta. El Gobierno es algo equivalente a un "Rey Midas", pero al revés. Todo lo que brilla (que de alguna manera es equivalente al oro), lo que ha funcionado, lo que ha sido ejemplo para otros países, lo que alguna vez nos hiciera sentir orgullosos de lo nuestro, es convertido por la acción "mágica" de la mano oficial, en algo amorfo, sin sentido, pérfido y calamitoso.

No me alcanzarían las pocas cuartillas de que dispongo para detallar una a una las cosas que alguna vez fueron buenas y exitosas, y que dejaron de serlo de manera deliberada y cruel. Tomaré un solo ejemplo: el Programa de Promoción del Investigador (PPI), hoy en ruinas. El PPI constituyó un incentivo a la labor de investigación en un país ávido de desarrollo, de gente pensante, de manos laboriosas en pro de una cultura científica necesaria para alcanzar cimas de excelencia y progreso. Por la acción del nuevo "Rey Midas" al revés, ha sido decretada su desaparición. Baste echar un vistazo a la página del Observatorio Nacional de Ciencia Tecnología e Innovación (ONCTI) para cerciorarse de ello. Al pie de la misma se declara lo siguiente: "hasta los momentos no hay definición de políticas para nuevas convocatorias del PPI, ni decisiones institucionales en cuanto al futuro del programa. En este sentido, los investigadores cuyo término de vigencia de su acreditación era hasta el 31 de diciembre de 2009 no percibirán la subvención correspondiente al 1er. Trimestre de 2010". Para el buen entendedor pocas palabras: se dejará morir lentamente el Programa, hasta que no queden investigadores en su nómina al no abrirse nuevas convocatorias. ¿Qué vendrá después?, no lo sabemos, aunque se especula de un nuevo "sistema" que traerá consigo disímiles consideraciones. Pero nada más.

Si ya es grave, muy grave, la extinción del PPI en un país sin incentivos para el trabajo del académico y del investigador (sueldos de miseria, hiperinflación, talibanismo, intolerancia, control de cambio, etc.,), que traerá consigo atraso científico y tecnológico, baja en los niveles de publicación del sector, pérdida del posicionamiento de nuestros centros de investigación en el ranking continental, ausencia del necesario cotejo con los pares; más grave aún es el silencio de la comunidad científica nacional ante un hecho que nos retrotrae a tiempos que creíamos superados. ¿Miedo, resignación, entrega, sumisión, indiferencia, amargura, frustración, depresión…? ¿Una mezcla de todo?

¡Por Dios!, este hecho no puede pasar por debajo de la mesa. La comunidad científica nacional deberá de expresar su voz de protesta ante este suceso, que nos deja inermes frente al futuro y permite entrever algo muy claro: el desprecio al sector y a lo que su labor representa, en un país ávido de respuestas a sus inquietantes problemas en todos los órdenes de la vida. Un país sin investigación está condenado al atraso, a quedar a la zaga de los otros, a quedar hundido en la ignorancia. Matar el PPI es desestimular al sector para que vaya desapareciendo lentamente; es decretar la muerte de la esperanza. Frente al "azote de Dios", frente a este Atila del siglo XXI, no podemos gritar como tontos: "vivan los hunos". Todo lo contrario: viva la ciencia y la academia. Viva el país diverso y pensante.

rigilo99@hotmail.com

sábado, 26 de junio de 2010

DR. JACINTO CONVIT

DOCTOR JACINTO CONVIT



El Doctor Jacinto Convit hombre genio, sabio e insigne Miembro del glorioso Colegio de Médicos de Venezuela, nació el 11 de septiembre de 1913, en la muy querida Parroquia La Pastora, fueron sus padres don Francisco Convit y Martí (de origen catalán) y de doña Flora García Marrero (venezolana), quienes procrearon cuatro hijos más: Reinaldo, Rafael, Miguel Angel y René…

Inició su Educación Primaria en el Colegio San Pablo y la Secundaria en el Liceo Andrés Bello, siendo alumno preferido por el gran Maestro don Rómulo Gallegos en su Cátedra de Filosofía y Matemáticas, por su excelente comportamiento y sabiduría demostrada en el curso. A pesar de gozar la familia Convit García de excelente posición económica, de manera inexplicable, la situación financiera de la familia se vio sumida en grandes dificultades justo en el momento que Jacinto Convit comenzaba sus estudios universitarios.

El día 19 de septiembre de 1932, ingresa Jacinto Convit a la Escuela de Medicina de la Universidad Central de Venezuela, observándose su gran condición de estudiante e investigador, estudió a fondo Física y Anatomía Humana, Descriptiva y Topográfica, Clínica Médica y Clínica Quirúrgica, Jacinto Convit, empeñado en sacar adelante la carrera propuesta, ve culminar sus esfuerzos al obtener su Titulo de Doctor en Ciencias Médicas, el 27 de septiembre de 1938, por la Universidad Central de Venezuela.

Aun sin estar graduado y a petición del Doctor Martín Vegas, Dermatólogo de aquilatada trayectoria, lo invita a ingresar al Leprosorio de Cabo Blanco en el Estado Vargas. Esta invitación vendría a marcar su vida en cuanto a investigaciones sobre esta terrible enfermedad y en su deseo de encontrar una cura para combatir este flagelo, se une a los médicos Monzón, Albornoz, Aránzazu, Castellazi, Pinardi, Ulrico. Blumenfeld, Rassi, Oscar Rojas Flores, Belisario, Pedro Lepante y Carlos Sisirucá, llegando a la conclusión de que el Compuesto de Sulfota (Diamino.Di-Fenil-Sulfona, DDS) y Clofazimina Medicamento Oral para combatir la lepra, actuarían con gran efectividad ante el mal que padecían tantos enfermos y que el único remedio que se les administraba era el Chaulmoogra, aceite producido por un árbol asiático de la familia Chamulgra, especial para aliviar a estos pacientes.

Su gran trayectoria como investigador y los avances en el área epidiomiológica, le valieron una nominación al Premio Nobel de Medicina, por el descubrimiento de la Vacuna Contra La Lepra, resultado de la combinación de la Vacuna Contra la Tuberculosis con el Bacilo Mycobacterium Leprae Otras vacunas desarrolladas por este insigne médico venezolano, es la Vacuna Contra la Leishmaniasis, que es una enfermedad zoonótica, causada por especies de protozoos del género Leishmania, representadas clínicamente en úlceras cutáneas así como también en inflamaciones severas del hígado o bazo y se trasmite a los humanos por la picadura de las hembras de los mosquitos de la familia de los Psychodidae.

Es tal el empeño del Dr. Jacinto Convit en preservar la salud de los enfermos, que desde la Dirección del Instituto de Biomedicina del Hospital Vargas de Caracas, que dirige desde su Fundación ; en esta Institución se realizan los Postgrados de Dermatología, Dermapatología, Microbiología Médica y una Maestría en Epidemiología Tropical. Desde allí ha creado y desarrollado la vacuna contra el Cáncer del Seno, Colon y Estómago, la cual está compuesta por células mutantes del paciente, poseedor de varios tipos de células y no una sola, que al combinar en ellas un gramo de células cancerígenas, producen los anticuerpos que destruyen estas células.

Es muy importante su contribución como Médico en las diversas asociaciones en las cuales ha participado: Miembro Fundador de la Sociedad Venezolana de Dermatología y Venereología, de la Sociedad Venezolana de Alergología y de la Sociedad Venezolana de Salud Pública, Miembro del Comité de Expertos en Lepra de la Organización Mundial de la Salud, de la Asociación Venezolana para el Avance de la Ciencia, de la Academia de Ciencias de América Latina, de la Academia Nacional de Medicina , de la Asociación Internacional de Lepra de la Royal Society of Tropical Medicine and Higiene , Miembro correspondiente de la Society for Investigative Dermatology, Miembro del Sistema de Promoción del Investigador (SPI) en la categoría de Emérito y desde el año de 1973 es Miembro de la Facultad de Medicina de la Universidad Central de Venezuela-

En su haber tiene muchas condecoraciones, he aquí algunas de ellas

Premios: José Gregorio Hernández 1955 Y 1980; Martin Vegas 1960; Orden 27 de Junio, UCV 1976: Orden Francisco de Miranda, 1980; Título Doctor Honoris Causa, Universidades Santa María 1981, Francisco de Miranda 1982, Nacional Abierta 1982 y la Universidad de Los Andes 1986; Medalla de La Federación Médica Venezolana en 1987; Postulación al Premio Noel de Medicina en 1988; Individuo de Número, Sillón No. XXXl, de La Academia Nacional de Medicina 1990; Premio Nacional a la Creatividad y a la Inventiva, Primer Salón Nacional de Los Inventos y Descubrimientos EUREKA 1990; Orden de El Libertador 1993; Medalla Salud Para Todos, de la Organización Panamericana de La Salud año 2000, y Premio Príncipe de Asturias de Investigación Científica y Técnica el 10 de abril de 1987; Premio Nacional de Medicina; Premio Ciencia y Tecnología de México; Premios Panamericanos Soopr y Horowitz y Título Doctor Honoris Causa de varias Universidades de Estados Unidos.





El 1º de febrero de 1947 contrae matrimonio con doña Rafaela Marotta D´Onofrío, a quien conoció diez años antes cuando fungía como enfermera en El Puesto de Socorro de Caracas, y de esa feliz unión se procrearon cuatro hijos: Francisco y Oscar Administradores; Antonio, Psiquiatra y Rafael , Cirujano Plástico; Antonio y Rafael son gemelos.

Le sobreviven tres pues lamentablemente Oscar falleció en un accidente de tránsito.



El legado que este insigne venezolano ha dejado a la humanidad, es la gran obra del médico dedicado a la investigación y creación de vacunas para la salud y bienestar de los seres humanos que han padecido la triste realidad de sufrir las voraces y terribles enfermedades como la lepra.



El Dr. JACINTO CONVIT, hombre plácido, amable, de sonrisa franca, de azules ojos incansables en la persecución de nuevos proyectos, en beneficio del ser humano, aún a pesar de sus años, sigue atendiendo a los pacientes que anhelan una cura de sus manos y conocimientos en pro de su salud.



Parafraseando sus palabras, cito a continuación su pensamiento: …”No hay nada como luchar por el bienestar del hombre. El ser humano necesita sentirse respetado, tener autonomía y poder participar de forma activa, en todas las actividades que lo rodean…” Fin de la Cita.



Referencias:



Vicglamar Torres: Jacinto Convit: Un Médico en la Calle. Febrero 2002 Disponible en URL: analitica.com/cyberanalitica/icono/6780247.asp

José Luis Avila Bello. Imagen y Huella de Jacinto Convit, Caracas, Venezuela. Intevep, S.A.

Yayitta55@hotmail.com

21 de junio

LA BELLEZA DE LOS ARBOLES

José Gerardo Guarisma Álvarez // La belleza de los árboles
En sus copas susurra el mundo, sus raíces descansan
en lo infinito, pero no se pierden en él, sino que persiguen
con toda la fuerza de su existencia una sola cosa: cumplir
con su propia ley, que reside en ellos, desarrollar su
propia forma, representándose a sí mismos
Hermann Hesse .



El árbol de la vida. El árbol del conocimiento. El árbol de los sueños. El árbol de la familia. El árbol es el ente que representa la vida por excelencia, en tanto es la expresión más esplendorosa de las plantas que hicieron posible hacer de la Tierra un planeta lleno de vida. La vida que al explorarse en los códigos ocultos de los árboles, vive hasta el fin el secreto de sus semillas. Los árboles son esos guardianes capaces de vivir con longevidades inauditas, realmente asombrosas, siendo testigos del levantamiento y ocaso de ciudades y civilizaciones.

El 28 de junio de cada año, ha sido consagrado a nivel internacional como el Día Mundial del Árbol, instaurado por el Congreso Forestal Mundial celebrado en Roma en 1969. En nuestro país, tal reconocimiento se realiza desde 1951 el último domingo de Mayo.

En un breve reconocimiento de los vínculos raigales de la Humanidad, y particularmente de sus momentos con mayor esplendor y gloria, encontraremos como signo inequívoco de su bienestar la belleza plena de su vegetación. En la Babilonia del el rey Nabucodonosor, en los míticos jardines colgantes de la maravillosa y deslumbrante ciudad, la civilización humana aprendió que podía con los árboles crear auténticos viveros pletóricos en medio del desierto estéril. Y con ellos llegaba el agua para reverdecer el suelo y nutrirlo, la luz para transformarse en materia que se reproduce a sí misma, los insectos para polinizar las flores y hacer fértil a los terrenos para el cultivo de frutos cada vez más abundantes y exuberantes. Por ello el árbol es el hogar del paraíso de la vida.

El árbol es el símbolo de la fortaleza de un ecosistema. Es el centro de operaciones natural donde los procesos bioquimicos de la vida se gerencian. Aquellos brazos que se ramifican como inmóviles ante nuestros ojos, generan un continuo movimiento que pasa desapercibido por los sentidos, pero que realmente representa el más increíble dominio de los elementos que podamos conocer y de tan compleja conexión que aún, con todo el conocimiento que tenemos sobre el átomo, la célula y los genes, no hemos podido crear un cloroplasto artificial que nos permita realizar la fotosíntesis que de manera majestuosa realizan esos extraordinarios motores de la vida que son los árboles.

Por ello, es necesario retomar buena parte del respeto que el árbol representó para las antiguas civilizaciones. Recordar como muchas de ellas desaparecieron por no respetarlo, como el caso de la civilización Maya, que en el abuso de la tala de los árboles cuyos troncos se utilizaron para la elaboración del estuco, material de construcción empleado en sus edificaciones, terminó por secar las fuentes de agua y con la ausencia de ella, decretar la sequía que originó la desaparición de su gran cultura.



Rector de la Universidad Bicentenaria de Aragua
gerardoguarismaubauba@gmmail.com

DIA INTERNACIONAL DE LAS AVES

José Gerardo Guarisma Álvarez // Día Internacional de las Aves
El próximo 9 de mayo, se estará celebrando en todo el mundo el Día Internacional de las Aves, efeméride establecida por iniciativa de Bird Life International, una red de ONGs que tiene como objetivo la conservación de todas las especies de aves que habitan en la Tierra así como de sus hábitats, a la par de trabajar por la conservación de la diversidad biológica del mundo y la adecuada utilización humana de los recursos naturales.

Las aves se distribuyen a lo largo y ancho de todo el mundo, incluyendo lugares inhóspitos como los desiertos y la Antártida. Se cuentan alrededor de 9.700 especies en todo el Planeta, constituyendo los vertebrados terrestres más abundantes sobre la superficie del Globo.

Estos seres vivos son muy importantes en la determinación de la vegetación reinante en un hábitat determinado. Al alimentarse de los frutos y efectuar sus deposiciones, contribuyen a diseminar las semillas con lo cual hacen que la flora expanda su capacidad de ganar espacio donde se encuentra. Al propio tiempo, como el caso del picaflor, polinizan plantas, controlan plagas, y cumplen una importante función al alimentarse de los desechos orgánicos.

El Consejo Internacional para la Protección ha determinado que más de un millar de especies de aves están en peligro de extinción. La familia con más especies amenazadas es la de los psitácidos (loros).

No cabe duda que la contaminación de la atmósfera y de las aguas propiciadas por la acción del hombre, ha hecho que las aves sean de las especies más expuestas a la actividad destructiva de nuestra civilización. Los incendios forestales destruyen sus hábitats y aniquilan sus fuentes de alimentación; el humo hace saltar a los polluelos antes del tiempo indicado. Los pesticidas envenenan las colonias de aves y su alimento. Con la agricultura intensiva se destruyen los bosques y se drenan las lagunas para convertirse en zonas de cultivo donde las aves no pueden sobrevivir. El comercio ilegal, la cacería, el saqueo de nidos, la captura de polluelos y su cautiverio han puesto a muchas especies al borde de la desaparición, atentando así contra la supervivencia y evolución de estos increíbles y coloridos animales.

Muchas aves terrestres migran largas distancias. Los patrones más comunes involucran el vuelo al norte para reproducirse en los veranos en áreas templadas o árticas y el retorno a las áreas de invernada en regiones más cálidas del sur.

La ocasión tiene una destacada referencia a nuestro país, una de las seis naciones de la Tierra con más especies diferentes de aves, donde concurre el 44% de las especies conocidas en Suramérica, en cuya geografía se encuentra la tercera parte del global. En particular, Venezuela se constituye en la puerta de entrada a la América del Sur para millones de aves migratorias que cruzan el Portachuelo del Parque Nacional Henry Pittier, buscando el paraíso para reabastecerse y afrontar el viaje de regreso para aparearse y tener sus crías, convirtiendo a nuestra colorida vegetación en la gran estación donde se aprovisiona la vida errante para esas aves que buscan el pulmón del mundo para renovar su pacto con la existencia de sus especies. De allí nuestro creciente y necesario compromiso colectivo con el resguardo de sus hábitats.



Rector de la Universidad Bicentenaria de Aragua
gerardoguarismauba@gmail.com

lunes, 21 de junio de 2010

GRATEROLACHO...


Muguett Aguilar
MANUEL JESUS GRATEROL SANTANDER..Hijo Ilustre de Turen, Humorista, periodista, poeta, escritor y publicista venezolano. Nacido en Píritu, municipio Turén del estado Portuguesa, falleció a los 75 años, el 11 de junio de 2010 en Caracas - Venezuela. Fundador del periódico humorístico venezolano "El Camaleón" junto a Luis Muñoz-Tébar (Lumute), un semanario donde participó una amplia gama de artistas, escritores y dibujantes en los años 80 y 90's, editado por el diario El Nacional de 1988 a 2003 en más de 500 ediciones y años después por El Nuevo País. En El Camaleón, bajo el slogan "un rato con el gobierno y otro con la oposición", participaron comunicadores de Omar Cruz, Nerio Pam-Chito Borges, Tortuga Fuentes, el publicista Anaté, José Inojosa, Carlos Bujanda, Octavio Montiel, Carlos Iglesia y una generación de humoristas que supo heredar el testigo de otras publicaciones de humor político en Venezuela.

Conocido por sus canciones "Romance" y "Pajarillo". Inició su carrera en la radio siendo apenas un adolescente, en el programa "La hora del liceo", transmitido en Radio Acarigua. También hizo en Radio Capital 710AM "La hora del Camaleón", junto a Juan Manuel La Guardia (Sargento Full Chola), Lumute y Adelita. Luego ese programa pasó tres años a la televisión en el recién creado canal Televen. Ocasionalmente invitaba allí a su amigo, el compositor Aldemaro Romero. En televisión además tuvo una destacada trayectoria humorística como libretista de Simón Díaz y su hermano Joselo Díaz en el programa "Media hora con Joselo y Simón", y luego en "Julián y Chuchín, dos vivanes de postín". Participó en televisión junto al humorista e imitador Rolando Salazar en el segmento "Humor en tiempos de crisis", en el programa de Napoleón Bravo. Incluso mantuvo su cuenta twitter @Graterolacho en su último año de vida. Maestro del humor criollo venezolano y dueño de una chispa única para los versos, Graterolacho siempre será recordado por sus rimas, coplas y travesuras lingüísticas recogidas en libros como "El libro flaco de Graterolacho", "El Caballo de mis coplas", entre otros.